miércoles, 6 de agosto de 2025

Ricardio

Que te acuestas en mi pecho
y mi corazón palpita
como si fuera a salirse
para darte una caricia
y dejarte un solo beso
en la tez ensangrentada,
y probar la desvergüenza
de su sangre enamorada.
Que te acuestas y retumba
y te tiembla la cabeza,
como si fuera escaparse
y construirse pieza a pieza;
como si el amor pudiera
cambiar la naturaleza,
y pudiera vivir solo
y existir en su entereza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario