Siento la naríz enfriándose,
las hojas se enrojecen y caen,
el llanto infantil suena extranjero.
Lloré anoche, y no lo saben,
y estoy lejos.
Estoy lejos pero sabes que te quiero.
las hojas se enrojecen y caen,
el llanto infantil suena extranjero.
Lloré anoche, y no lo saben,
y estoy lejos.
Estoy lejos pero sabes que te quiero.
Suena de fondo un tímido chispeo
y el crujir de la hojarasca en pies ajenos,
suena el viento resoplando en mis oídos
y el vaho cubre todos mis reflejos.
Sigo recto, evitanto rehuídos,
y tus aguas volverán a ser espejos.
y el crujir de la hojarasca en pies ajenos,
suena el viento resoplando en mis oídos
y el vaho cubre todos mis reflejos.
Sigo recto, evitanto rehuídos,
y tus aguas volverán a ser espejos.
Me tumbo en el sofá bajo la manta
y siento como cálida me arropa,
en una casa, no la mía, de prestado;
observando el pasar de las horas.
Intento alejarme de mi cuerpo
y sintonizar con las olas,
pero solo palpito a destiempo,
perdiéndome todos los ahoras.
y siento como cálida me arropa,
en una casa, no la mía, de prestado;
observando el pasar de las horas.
Intento alejarme de mi cuerpo
y sintonizar con las olas,
pero solo palpito a destiempo,
perdiéndome todos los ahoras.
Respiro un aire ajeno
y ando en una ciudad extraña,
no fío bien del suelo,
el desconocido engaña;
pienso en tí y me desespero
porque eres como el agua,
y tú sabes que te quiero
y que estoy camino a casa.
y ando en una ciudad extraña,
no fío bien del suelo,
el desconocido engaña;
pienso en tí y me desespero
porque eres como el agua,
y tú sabes que te quiero
y que estoy camino a casa.
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