viernes, 23 de febrero de 2024

Crack

Ayer me reventé el cráneo contra la bañera,
escuché mi cabeza agrietándose en ella.
La sangre brillante caía en cadena;
se formaron olas (gracias, Luna Llena).

El fuego se fuma mi cigarro sin mí;
en el filtro, una sola marca carmín.
De su humo brota el asfalto —gris,
las nubes, la lluvia y una flor de lis.

Ayer, mi cráneo probó la porcelana.
No pude pararlo —pereza cotidiana
y la sangre, llena de bondad y belleza
besaba la vil grieta de mi cabeza.

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