jueves, 16 de enero de 2025

Mala mujer

 Arráncame la pena si puedes,
acaríciame las cicatrices.
Mi abuela ya estaba casada a mi edad
y yo no entiendo ni lo que dices. 

Tan pequeña en un mundo tan grande
y tan grande en un cuerpo pequeño;
y no hay nadie que a mi lado ande
y escuche sin fruncir el ceño.

Me dices que me quieres
y me pides que te quiera,
pero soy hoja de otoño
y tú flor de primavera. 

No entiendes que la melancolía
te consumirá como una veka 
y yo descuidaré la llama,
quemándote hasta la suela. 

Arráncame la pena si quieres,
y bésame las cicatrices,
pero no hay simpleza en el mundo
que pueda ocultar mis matices. 

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