domingo, 26 de enero de 2025

Insípido

Hoy me siento como si no me sintiera. 
Ni sola ni acompañada, ni vacía ni llena;
con trozos de esperanza y con la soledad entera. 
Enseño las entrañas sin querer, 
como si el viento me levantara
la falda que es la piel,
y esta exposición me desampara. 
No sé si soy buena o si soy mala. 

jueves, 23 de enero de 2025

Cuento nocturno

 "¿Quién eres?" 
pregunté a través de la niebla.
"No soy más que un soplido
en las briznas de hierba."

"No, ¿quién eres?"
insistí, por que me respondiera,
pues era un extraño
y quise saber lo que era.
"Soy un tigre que antaño
fue rey de la selva"

"Si eres tigre,
acércate y dame abrigo,
que creo que el frío
me va a congelar."
"Tigre, más no amigo, 
quédate en el frío,
que mejor que morirse
será tiritar.
Yo sé que tú eres 
joven todavía, 
pero ningún felino
se oculta al azar."

Suenan las estrellas respirando
y unos pasos en la oscuridad,
se oye una niña temblando
y un gato con magia lunar. 

Hamster cage

You run in circles, like a hamster
under his obnoxious glare,
looking through the straws
for his very first stare.

Try to explain your truth and fear,
burn the traces of her hair,
you spill out into his ear,
but he knows. He doesn't care.

martes, 21 de enero de 2025

Poema con Leire Dominguez

Escúlpeme tus huellas en la piel
para que tu recuerdo siempre sea eterno,
que sean lunares en mi próxima vida 
y amuletos contra el frío del invierno;
que seas mi manta caliente en medio del frío,
un roce por el que vale la pena el riesgo
de arder para siempre en el infierno,
donde los recuerdos se convierten en cenizas efímeras llevadas por el viento,
el mismo que tú soplabas
cuando a los ojos me mirabas 
y prometías en susurros "no te miento"

jueves, 16 de enero de 2025

Reloj

Se equivoca el matemático, 
está más cerca el segundo que viene 
que el que se ha ido; 
y dura más un segundo sola 
que un siglo contigo. 
Porque uno nunca volverá 
una vez vencido, 
y el otro se estrellará 
contra el destino. 
El tiempo no perdona ni un instante, 
ni un suspiro.

Mala mujer

 Arráncame la pena si puedes,
acaríciame las cicatrices.
Mi abuela ya estaba casada a mi edad
y yo no entiendo ni lo que dices. 

Tan pequeña en un mundo tan grande
y tan grande en un cuerpo pequeño;
y no hay nadie que a mi lado ande
y escuche sin fruncir el ceño.

Me dices que me quieres
y me pides que te quiera,
pero soy hoja de otoño
y tú flor de primavera. 

No entiendes que la melancolía
te consumirá como una veka 
y yo descuidaré la llama,
quemándote hasta la suela. 

Arráncame la pena si quieres,
y bésame las cicatrices,
pero no hay simpleza en el mundo
que pueda ocultar mis matices.