miércoles, 22 de noviembre de 2023

Para siempre

Arrebátame las palabras del pecho una última vez,
para poderme mantener en pie, 
para poderme sacar esta daga,
que esta sea mi última carta. 

Mis lágrimas tormentas son
y mi tormento son mis lágimas.
Aquí yacen tus amadas,
tristes, solas, casi ánimas. 

Si el corazón tuviera dedos
tu piel sería rehén de uñas,
en sus búnqueres helados
las luces serían tuyas.

En los bordes de tus ojos,
esas pistas brillantes...
el recuerdo que conservo
de tu pelo llameante.

Derrotada quien me encuentre
no se encuentre derrotar,
si me atrevo a declamar:
Laura, para siempre. 

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